sábado, 20 de febrero de 2016

Nadie es profeta en su tierra: Entrevista a Gilberto Barraza – 1a parte –


Nadie es profeta en su tierra

Entrevista a Gilberto Barraza – primera parte –





LD: Cuéntanos sobre tu participación en En la estancia
GB: En realidad no es un documental del todo, se podría decir un falso documental o una película no convencional…surgió del interés del director por hacer un documental sobre pueblos mineros abandonados en México. Carlos - el director - ya había escuchado sobre un pueblo donde solo habían permanecido un viejo y su hijo. Así que un día toma su cámara y sale en busca de ese lugar. Jamás lo encontró, pero el viaje que realizo le dio mucho tiempo de reflexión y así se dio cuenta que ya había construido una historia.
LD: ¿Tuviste contacto con González Iñárritu, durante la grabación?
GB: Alejandro G. Iñárritu viene siendo como un mentor para el director Carlos Armella, y el padrino de la película En la estancia. Iñárritu solo tuvo contacto con Carlos, pero en el 2001 tuve la oportunidad de trabajar en un proyecto con él. - Iñárritu- Es un director que te da una mucha confianza y no es nada cerrado a lo que propongas como actor, siempre y cuando sea lo que plantea en la historia que quiere contar.
LD: Este trabajo te dió un premio como mejor actor en Gramado
GB: Ser uno de los personajes centrales en esta historia fue un regalo, para mi trabajar con Don Jesús, fue muy entrañable.
Imagínate: teatro lleno, rodeado de gente... Ser galardonado con el KIKITO, es algo que no crees. Nadie es profeta en su tierra, pero si te duele que en otro país te reconozcan…necesitamos ser más solidarios con nuestra gente.
LD: ¿Crees que hace falta apoyo para la cultura?
GB: Hacen falta apoyos para la cultura en general y en todo el país… Esto siempre ha sido un problema, los apoyos que se otorgan para la cultura en sus diferentes ramas artísticas nunca han sido suficientes. La vida de un actor de teatro es muy precaria…los artistas batallamos por falta de presupuesto. ¿De qué sirve tener talento si las instituciones no te voltean a ver? El dinero que se destina a la cultura en su mayoría se va en la burocracia.
El problema para mi tiene que ver con tomar conciencia desde las bases, desde lo que se les enseña a nuestros hijos en las escuelas, creo que ahí es donde se tendría que poner atención, en la  educación, para que el niño tenga una mejor visión de lo que es el arte.
LD: Has trabajado con personalidades de teatro y cine –Ripstein, Brad Pitt, Julia Roberts, Tavira – y aún eres muy sencillo ¿cómo haces para no perder el piso?

GB: Gracias por tus palabras hacia mi persona y como me percibes.... (Risas) los medios se encargan de crear ídolos…Si reconozco que te sientes orgulloso de conocerlos, me deja un gran aprendizaje. Soy un ser humano igual que todos, no tengo porque perder el piso… al acabar cada llamado o función soy el mismo Gilberto Barraza.

miércoles, 10 de febrero de 2016

El taller del orfebre

El taller del orfebre



1956 fue el año que vio nacer El taller del orfebre, uno de los textos teatrales escrito por Karol Wojtyla, mejor conocido como Juan Pablo II. Al igual que el resto de sus escritos pre-pontificales este es también un reflejo de su madurez espiritual.  Subtitulado: “Meditación sobre el sacramento del matrimonio expresada a veces en forma de drama”, el texto fue publicado por la revista polaca Znak en 1960 en su natal Cracovia. Se editó por primera vez en ese mismo año en Varsovia y posteriormente en España en 1980, tras la elección al papado de su autor.

Tomando como trama el amor y la vida matrimonial, la historia de tres parejas sirve como base para desarrollo de la trama: unos jóvenes recién comprometidos a casarse; los cónyuges que llevan su relación con dificultades; y los hijos de estos, quienes descubren la huella de las relaciones de sus padres en su propia visión del amor.  

Es a través de los soliloquios de sus  personajes, como esta obra llena de simbolismo, plantea el misterio de la existencia humana. Se trata de una creación narrativa que resalta el valor de la palabra como medio de expresión, -- teatro del interior -, donde el tema de la existencia del hombre, su lugar en el mundo, su relación con dios y los seres humanos son resaltados.

La experiencia de Wojtyla con el teatro de la palabra y el teatro del misterio –representaciones sacras –  es palpable al utilizar estas prácticas desarrolladas en el contexto teatral europeo, para describir una temática referida a problemas asociados con sus tareas pastorales. La introducción de un coro y del orfebre, un personaje que hace las veces de  un narrador omnipresente, reflejan el amplio valor histórico de este estilo, heredero del teatro celebrado en Grecia.

Esta obra cuenta con un lenguaje sumamente poético. Ha sido adaptada en numerosas ocasiones, incluyendo musicales, versiones radiofónicas y una película, dirigida por Michael Anderson, en 1989. La adaptación de esta obra en México abarco 500 representaciones de 2008 a 2012, recibiendo el premio Palmas de Oro.
Reconocimiento Palmas de Oro.
Representación en México
El joven Wojtyla