viernes, 11 de marzo de 2016

Nora, adaptación vs original

Nora, adaptación vs original



Nora, la versión de Ingmar Bergman, sobre Casa de muñecas, de Enrique Ibsen ha sido presentada en múltiples escenarios. Algunos críticos se refieren a la adaptación de Bergman como el texto que reestructura la clásica puesta de Ibsen al reducir la complejidad de la historia - y de tiempo -, además del tamaño del elenco.

Ibsen marca un precedente en el teatro del siglo XIX y las estructuras del drama moderno. En su obra nos introduce en la historia de Torvald Helmer y su esposa Nora, a quien una serie de situaciones harán reflexionar sobre su vida  hasta llevarla a tomar la decisión de salir de casa en búsqueda sí misma y de una ansiada libertad. La escena final en donde Nora abandona el hogar es con seguridad una de las más emblemáticas en la historia del teatro.
Ingmar Bergman
Bergman quizo tomar esta idea y re fragmentarla para crear su propia versión. Pareciera que en el texto original de Ibsen, el esposo de Nora, Torvald Helmer no es generalmente visto como un tipo simpático, pero Ingmar Bergman pensaba en él de esa manera. Mientras los contrarios del personaje de Torvald lo señalan como el banquero que mantiene una esposa trofeo, para Bergman quien resulta lesionado  con la partida de Nora al final de Casa de muñecas es Helmer, devastado por el abandono de su esposa. Torvald: ¿Puedes explicarme como he perdido tu amor?.
 Veo a Helmer como un tipo muy agradable, muy responsable, dijo Bergman cuando su adaptación hizo debut en 1981. La historia, -prosiguió- es en realidad la tragedia de Helmer. Pero Torvald no es el único personaje que muestra cambios, hay diferencias perceptibles en la Nora dependiente, que ha despertado súbitamente a su difícil situación y a un marido paternalista en el texto original, con una nueva Nora coqueta, inteligente y audaz en el estilo de la adaptación.
A pesar de que Bergman hace un juego convincente con la trama, su texto es señalado por el hecho de proporcionar un menor número de formas de  
Enrique Ibsen
conocer a los personajes; pues mientras la adaptación propone un cambio interno en el avance rápido para hacer un drama convincente, en el recorte de la obra, Bergman omite a los sirvientes y a los tres niños, además de  eliminar a la niñera Anne-Marie, personaje sustancial en el clásico de Ibsen.

La confrontación entre Torvald y Nora también se establece con vertientes de lugares en ambos textos, pues mientras en la obra original la pareja vestida con sus mejores galas regresa a casa, la adaptación presenta esta escena final en el dormitorio conyugal, una idea que muestra el contrate entre Nora en posible actitud desafiante, vestida para salir y Helmer  vulnerable, exponiendo su desnudez bajo las sábanas.
Cabe resaltar que a pesar de que la adaptación apunta hacia una posible identificación con el personaje de Torvald, Bergman escoge al personaje femenino para nombrar su adaptación. Es Nora quien conduce la historia en ambas versiones.