martes, 5 de abril de 2016

Ichicult: la desorganización del arte


Fue poca la asistencia que hubo a los eventos organizados por el Instituto Chihuahuense de la cultura con motivo de la celebración del día mundial del teatro. Si bien durante parte de la inauguración las butacas estuvieron ocupadas casi por completo, durante la gran mayoría de los eventos el público brillo por su ausencia.

Y no es para menos, pues es de llamar la atención que esta maratón de teatro concentrara doce obras y otras actividades en tan solo dos días. ¿De dónde surge la idea de compactar una cartelera abundante? Misión imposible el ver todas las puestas en escena, más aún si se programan dos obras el mismo día y en el mismo horario. Creo que hubo un par de reporteros que trataron de asistir al mayor número de obras posibles en un día, pero fuera de ellos vi a los asistentes – e incluso organizadores – salir de los recintos al término o durante la función. Quizá no hubo programas de mano para salvaguardar los costos del evento. ¿A cuánto habrá ascendido el gasto de esta celebración auspiciada por un presupuesto que sale de nuestros bolsillos?

Concurrencia mínima a eventos
Sergio Reaza asumió el cargo de director del Ichicult con un incremento de salario respecto a Fermín Gutiérrez, pero al igual que este último no ha tenido a bien presentarnos un programa de trabajo calendarizado o resguardar eventos culturales que han permeado en la sociedad chihuahuense como es el caso del festival de teatro del siglo de oro, que ahora se presenta tan solo en Juárez con apoyo de otra instancia.

Así de `desangelado`lució el teatro 
Artistas de diferentes disciplinas han expresado sus inquietudes respecto al desempeño del instituto de cultura. “Recuerdo todas las veces en que el Instituto me ha quedado mal”, menciona el  escritor  José Luis Domínguez al exponer las  razones de su ausencia en la Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería, que este año tuvo a Chihuahua como estado invitado. “Decidí no ir. Hace ya tiempo que el Instituto Chihuahuense de la Cultura ha dejado de atender real y efectivamente a sus creadores. Ha roto con el espíritu con el que fue entusiastamente creado a principios de los años noventas”, continúa José Luis. 

Existen omisiones a objetivos del propio instituto como el promover las manifestaciones culturales en el ámbito regional, nacional y universal y es el mismo Reaza quien en declaración pública reconoce la falta de proyección de artistas debido a una mala difusión. Sus palabras dejan mucho que desear en una administración que según datos oficiales recibe un presupuesto anual de más de 136 millones de pesos, y que aun así retrasa la entrega de apoyos a becarios del pecda- a pesar de la recepción adicional de un presupuesto federal destinado a dicho programa-.