sábado, 4 de junio de 2016

Propuestas “candidateables” en materia de cultura




Me parece que la mayor parte de las propuestas de gobierno de los actuales candidatos, hombres y mujeres, podrían tener un plan de desarrollo cultural mucho más sólido y con miras de largo alcance.

Por lo general, cuando se hace mención de la cultura en el discurso político, esta aparece acompañada de otras áreas. Frases como “incremento de la educación, cultura y deporte” son bastante comunes en quienes buscan nuestro voto. Y es que en el inconsciente colectivo se asocia a la cultura tanto con programas de enseñanza como con actividades de recreación. Pero la cultura no se limita a ello. Las descripciones vagas en materia de cultura hablan por sí solas cuando lo que se requiere son planes concretos. Sería muy bueno contar con propuestas precisas que beneficien a toda la ciudadanía, creadores y gestores incluidos.

Es curioso percatarse de que una biblioteca pública no tiene en sus anaqueles las publicaciones editadas por los propios institutos de cultura. ¡A dónde va a parar el porcentaje de libros que está reglamentado reserven para si!  Se hace poco para salvaguardar el trabajo artístico que se produce en la localidad. Muestra de ello es la carencia de un tabulador de honorarios para artistas y la falta de continuidad a programas, sin importar el partido que las inició. Las convocatorias son otro caso, pues en muchas ocasiones abundan trabajos de tal calidad, que la tarea del jurado por elegir al ganador resulta difícil. Pienso que en esas circunstancias podría haber una selección de trabajos participantes que, aunque no ganadores,  reciban algún tipo de apoyo como promocionen su ámbito  - por los menos -.

Al parecer hay un chispazo de esperanza para la cultura, pues algunos de los candidatos han entablado contacto con grupos de la comunidad artística, teniendo a bien recibir sus propuestas. Un par de postulantes establecieron lineamientos precisos – ¡bravo! - , como propagar centros comunitarios en las colonias, tomar cartas en el asunto del conservatorio o retomar programas anteriores como el festival de la ciudad. Me da gusto que aunque escasas, se planteen ideas claras. Hay muchas expectativas de los creadores locales quienes esperan facilitar su acceso a  los espacios públicos. Hace falta un programa de becas para artistas en el municipio – ya se cuenta con ello a nivel estatal y federal -, así como la formación continua y especializada.  ¿Quieren premiar a la mejor iluminación durante la muestra de teatro? Quizá hace falta la capacitación formal en este y otros rubros…

Que la cultura cueste o sea gratuita es materia de debate. Lo cierto es que los eventos deben ser accesibles y el regalar los boletos en las taquillas de los teatros está lejos de ser la mejor opción; es muy probable que quienes acuden por cortesías en horario de trabajo, podrían con facilidad pagar por sus entradas. Necesitamos saber con tiempo las actividades programadas por nuestros servidores públicos que dirigen los institutos de cultura. Planear y poner a disposición de la ciudadanía el calendario de trabajo cultural es pieza clave.