viernes, 22 de julio de 2016

Jaques Copeu

Una figura importante en el drama de las primeras décadas del siglo 20 es el teórico, director, actor y dramaturgo Jacques Copeau. Considerado como uno de los padres del teatro francés del siglo XX, fundó lo que se convertiría en uno de los teatros más importantes hasta nuestros días: El Vieux Colombier. Para este teatro Copeau había diseñado un espacio con un escenario fijo, donde la puesta en escena contaba solo con cortinas e iluminación, además de un proscenio que permitía la cercanía con la audiencia. Contrario a la usanza de la época, este era un teatro libre de maquinarias, funcional y versátil, pero sin ser recargado. Al parecer buscaba un teatro de simple concepción, armonioso e inspirado tanto en los teatros isabelinos como en las experiencias y correspondencia con Gordon Craig, Adolphe Appia y Constantino Stanislavski.

La relevancia de este teatro fue mucho más allá de su diseño estructura. Igual de novedoso resultó el encargarse de formar un conjunto de actores organizados y entrenados. El objetivo de Copeau, en parte, era la armonía del trabajo en grupo, con lo que pondría en práctica sus teorías sobre la reforma de la práctica del teatro. Para lograr esta tarea, Copeau creyó que actor, dramaturgo, actor, director e incluso el espacio teatral requieren de trabajo en conjunto para así, como parte de una unidad, capturar la integridad intelectual del drama.

El uso de una máscara neutral en el entrenamiento actoral, - al menos en el mundo occidental -, se debe también a Copeau, quien las introdujo dentro del proceso de formación y entrenamiento en su compañía, con el interés de despertar la imaginación de los actores y de dirigir la atención hacia la narración de una historia. Aunque inició ocultando rostros con capuchones y telas, pronto se movió a una máscara neutra primitiva que más tarde derivaría en máscaras con su distintivo.

Las enseñanzas de Copeau a través de sus estudiantes y miembros de la compañía han llegado a influir en el teatro en todo el mundo.  En ello se incluyen: Michael Saint-Denis, Antonin Artaud, Jerzy Grotowski, Marcel Marceaux; además de algunos de los principales programas de teatro como el de la escuela de teatro de Londres, la división del drama de Julliard, Yale, la escuela Jacques Lecoq en Paris y la escuela  nacional de teatro de Canadá. Su legado continúa permeando todos los niveles del teatro actual.