martes, 1 de noviembre de 2016

APTF: La historia en busca de una audiencia


Constituida hace ocho años con la finalidad de fomentar las prácticas de marionetas en el mundo árabe, la Fundación Teatro de marionetas Árabe, APTF, es un organismo sin fines de lucro que no solo crea espectáculos de títeres sino cuenta con una iniciativa de enseñanza en el uso de marionetas que va métodos relacionados con la fabricación, el rendimiento y el uso de las marionetas en una escuela con sede en Beirut, Líbano que atiende tanto a novels como a artistas experimentados.
Bajo la dirección de su fundador y director artístico Mahmoud Al-Hourari, APTF trabaja con diversidad de organizaciones que fusionan disciplinas artísticas para promover cuestiones sociales y de derechos humanos. Ejemplo de ello es una película en la que se narran experiencias de acoso hacia mujeres en calles árabes, realizada durante 2013, que contó además con impresión de material literario por la misma compañía.




La fundación cuenta además con su propio teatro, que aunado a la escuela de titiriteros, reactiva la tradición en las marionetas árabes en especial entre los jóvenes, realizando estancias y exponiendo proyectos de creación artística, social, rehabilitación y educativa. Sus residencias que abarcan tanto a los títeres de guante como a los de grandes dimensiones, teatro de sombras y espectáculos ambulantes han recibido a cantantes, enfermeros, psicólogos, terapeutas, abogados, educadores, astrónomos, químicos, periodistas y una variedad de personas que comparten el interés común en el arte de los títeres.

Aunque el  trabajo de con personas refugiadas de diversas comunidades que se encuentran en el Líbano cuenta con varios años de experiencia, recientemente han tomado una mayor visibilidad en los medios internacionales, debido a su más reciente espectáculo que se presenta en Londres bajo el título: La historia que necesita urgentemente de una audiencia (A Performance Desperately in Need of an Audience), en la que se narran las causas que obligan a  personas a tomar la determinación de dejar sus lugares de origen y convertirse en desplazados. El espectáculo utiliza  música tradicional, explosiones, silbidos y material de suma fragilidad como cartón y plástico, en clara alusión a las condiciones de vida de miles de refugiados en la actualidad; emplean, como ellos mismos describen el humor, la ligereza, la magia, la alegría y la sátira para considerar – el tema-, más allá de lo puramente trágico o dramático. De este modo, los horrores del exilio se hacen más accesibles al tacto.