miércoles, 19 de octubre de 2016

La fallida administración de Fermín Gutiérrez y Sergio Reaza:

Fermin Gutierrez/Sergio Reaza

10 programas culturales que dejaron de existir (o sufrieron deterioro) en Ichicult
Laura Doci/Liliana Pedroza/Exprés
La cultura en Chihuahua ha padecido su peor administración estos últimos seis años bajo la tutela de Fermín Gutiérrez Galindo y Sergio Reaza Escárcega, prueba de ello es la desaparición y quebranto de significativos programas de cultura durante el período a su cargo.

El recuento de los daños:
  1. Beca David Alfaro Siqueiros
Más de 150 artistas chihuahuenses de la talla de Mario Arras, Felipe Nájera y Adriana Barraza – actriz nominada a los premios Oscar -, firmaron una solicitud para conocer los motivos de la postergación e impedir la desaparición del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico, mejor conocido como Beca David Alfaro Siqueiros. Contar con un fondo anual de la federación para este programa no impidió que los becarios de la última emisión tuvieran que esperar más de medio año para que se les pagara la primera mensualidad. Con la salida de Fermín llegó Sergio Reaza y un nuevo coordinador de atención a creadores, pero nada se sabe sobre la convocatoria correspondiente a este año. ¿Exceso trabajo impide lanzar la emisión 2016? Nos queda hasta el 31 de Diciembre para averiguarlo.
  1. Encuentro Internacional de Escritores Literatura en el Bravo
Un encuentro exitoso que reunía a escritores de distintas nacionalidades y lenguas y donde se otorgaba la Presea Gawí Tonara –recibida por Rigoberta Menchú, Carlos Montemayor, Luis Y. Aragón, entre otros-, tuvo verdadera resonancia internacional pero se fue quedando sin recursos hasta desaparecer. El último encuentro fue en el 2014.
  1. Feria Estatal del Libro
Sergio Reaza

Este año la Feria Estatal del Libro fue cancelada en Chihuahua capital y Parral teniendo Ciudad Juárez como única sede debido a que “no había recursos para organizarla”, según declaraciones de Sergio Reaza. No hay que olvidar que la Feria de Libro 2014, con Fermín Gutiérrez como director se vio envuelta en un escándalo por no haber pagado a los escritores que participaron, tal como se declaraba en actas oficiales sobre el manejo de recursos. Además, debido a la pobre gestión de apoyo a escritores chihuahuense para participar en la Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería, que este año tuvo a Chihuahua como estado invitado hubo quien prefirió abstenerse de participar.  Desacertadas omisiones del instituto hablan por sí solas.
  1. Festival de Teatro del Siglo de Oro
¿Quién recuerda a los grupos de teatro que representaban a los clásicos como Lope de Vega, Cervantes o Calderón de la Barca? Se trata de puestas en escena que anualmente lograban presentarse en Chihuahua luego de acudir al Festival de Teatro de Siglo de Oro del Chamizal. Parece que ni el ahorro considerable en traslados por su cercanía, ni la calidad de los montajes o la formación de generaciones de estudiantes de nivel medio importaron, pues el programa fue cancelado.  El programa continúa presentándose en Juárez, no por gestión instituto sino del municipio.
  1. Muestra Estatal de Teatro
Fermin Gutierrez
En 2014 este evento tuvo resonancia no precisamente por su calidad, sino debido a que la coordinadora de la Muestra Estatal participaba en una de las obras concursantes. Hay buenos esfuerzos por quienes ocuparon luego el puesto de artes escénicas, pero la ausencia de apoyo institucional es notoria con mínima o nula inversión en materia de difusión o la entrega de programas a destiempo –cuando los hay-. Si la afluencia de audiencia fuese prioritaria veríamos llenas cada una de las funciones -nota para estudiantes: conseguir un auto o dejar sus cosas bajo un arbusto, prohibido el ingreso de alimentos ¡y mochilas! –
La emisión de este año retiró apoyos a montajes seleccionados y repercutió en la disminución de participantes. Es curioso pensar que el préstamo de un espacio es suficiente para las compañías de teatro y pareciera que la lógica es que mientras los funcionarios cobran, los artistas deben trabajar gratis. Eso sí, los créditos de dependencias y autoridades serán de lo más visible.
  1. Programa de publicaciones
Este programa de apoyo a la publicación de escritores locales también tuvo su última convocatoria en 2015, pero desde años anteriores había dejado de cumplir su cometido dando largas para sacar los libros ganadores y los que han sido publicados padecen de una mala distribución comúnmente conocida como “embodegamiento” –llámese así a la retención de ejemplares encerrados con imperceptible movimiento de circulación, amén de la posibilidad de absorción de goteras en días lluviosos-. Material que bien podrían estar a disposición de los usuarios en la Biblioteca Carlos Montemayor, que tienen a su cargo – donde por cierto, tampoco se permite el acceso con mochilas o bolsos de mano: sea usted tan amable de dejar sus pertenencias bajo su propio riesgo-. Buena suerte tratando de encontrar la colección completa de publicaciones en este recinto.
  1. Proyectos inacabados y aplazamiento de pagos
 Aún podemos ver inconclusos tanto el edificio del Ichicult que iba a ser una galería como el espacio reservado para un archivo histórico y colecciones especiales.  Sería interesante saber que tampoco hay dinero para ellos, a pesar de los recortes de personal y de documentos oficiales que apuntan el gasto de casi 1 millón de pesos en la inexistente Biblioteca Digital de Lenguas Originarias de Chihuahua. Pareciera fuera de lógica una inversión cuantiosa pese a la carencia más que evidente de material en la biblioteca Montemayor.
Existen convocatorias con requerimientos profesionales que ofertan el mismo monto de apoyo otorgado en concursos catalogados como aficionados. ¿De verdad se pretende incentivar la profesionalización en la cultura y las artes con ello?. Apoyos y subvenciones se han entregado con meses de retraso sin importar fechas de pago programadas, ejemplo de ello son varios de los talleres artísticos realizados por el departamento de públicos específicos así como presentaciones del Festival Internacional Chihuahua – aunque al parecer solo sucede con artistas locales -. ¿Acaso se detienen las quincenas del director del instituto? Sería una buena idea verles trabajar a la espera de su pago con meses de retraso al igual que los artistas a quienes deberían apoyar.
    8. Revista Solar
La publicación de la revista Solar desapareció en papel nada más entrar Fermín Gutiérrez. El intento de modernizarla sólo tuvo 1 o 2 números digitales. Cosa curiosa es que no se haya enlazado la versión digital a la página electrónica del instituto, quizá porque tampoco hay dinero para volver los medio electrónicos efectivos y con información actualizada de sus dirigentes. Sergio Reaza retomó el proyecto de Solar, aunque si salió algún número no tuvo visibilidad –posiblemente porque no tuvo distribución en el estado-. Nada se sabe de este proyecto.
  1. Teatros
Llama la atención sobre manera que los teatros se renten con suma facilidad para ceremonias, graduaciones y eventos que no requieren instalaciones especializadas, pero complica la usanza de estos espacios a creadores. Tarifas poco accesibles y la falta de negociación para el cumplimiento de requerimientos exhaustivos de protección civil son algunas de las insuficiencias del instituto en este rubro.
En 2006 se remodelaron los teatros, pero al día de hoy parecen padecer falta de mantenimiento, basta echar un vistazo tan solo al área de sanitarios, – no solo de los teatros sino de varios recintos del instituto -. Aquí aplica muy bien aquella frase de comensales: “si no se cuida el baño que es lo que está a la vista, imagínense la cocina”.
  1. Prestaciones de la Orquesta Filarmónica del Estado vs aumento de ingresos del director del Instituto Chihuahuense de la Cultura
La Orquesta Filarmónica del Estado trabaja en condiciones precarias y sin certeza laboral pues no tienen una prestación tan básica como la jubilación.  Sergio Reaza se comprometió a realizar la “basificación” y prestaciones de integrantes de la OFECH en el Septiembre de este año. ¿Alguna noticia sobre ello?
El considerable aumento de ingresos de Sergio Reaza Escárcega desde el inicio de su cargo, contradice el argumento de falta de recursos para realizar los programas previstos.  El instituto enuncia este incremento “a fin  de  que  el sueldo  total  correspondiente  al  del  Director  se  equiparara  a  la  percepción  de  un  director de  un  Organismo  Público  Descentralizado  de  Gobierno del  Estado”.   ¿Sería esta la “evolución” cultural de la que Reaza habló al asumir el cargo? ¿Dónde queda aquella declaración del instituto sobre “unos ajustes y cambios que vendrán a mejorar la atención y la gestión de recursos”?
Recordemos que el presupuesto anual del instituto agrupa fondos estatales, federales e iniciativa privada y asciende a más de 132 millones de pesos anuales-.  Con la desaparición y recorte de estos programas ¿dónde quedó el presupuesto que nos pertenece como ciudadanos? Después de estos largos 6 años de sequía cultural, el Ichicult ha quedado como se encuentra actualmente la casa que lo alberga, deshabitada y llena de fantasmas de antiguas glorias.