Cuando nací, yo tenía casi catorce años de edad. Es por eso que yo era capaz de entender más fácilmente que la mayoría de los que estaban a punto de hacerlo – (Ionesco en) Jack-
Aún recuerdo a un par de amigos esperándome a la salida del teatro al finalizar una función. Sus caras reflejaban una cierta mezcla de exaltación y de asombro ante la función de teatro que acababan de presenciar y que sobrepasaba todas sus expectativas. Se trataba de La cantante calva, la primera y una de las más conocidas obras escrita por Eugene Ionesco.
Con la decisión de aprender otro idioma, el dramaturgo Franco-Rumano se encontró memorizando
![]() |
| Sra. y Sr. Smith (Mayra Gallardo y Carlos Robles) |
frases largas de texto. Si bien la repetición de palabras hilvanadas quedó lejos de hacerle hablar con prontitud la nueva lengua, releerlas una y otra vez lo llevo a detenerse en ellas. Que el techo está arriba y el suelo abajo, o en que los meses del año fuesen doce, eran todas obviedades, pero a la vez aparecían como verdades indiscutibles que llevarían al autor a vaciar su experiencia de reencuentro con el lenguaje en los personajes de una obra de teatro. "Un extraño fenómeno tuvo lugar. - comenta Ionesco - No sé cómo el texto comenzó a cambiar de manera imperceptible ante mis ojos. Los enunciados más simples e iluminadamente claros que había copiado tan diligentemente en mi cuaderno, abandonados a sí mismos, fermentado después de un tiempo, perdieron su identidad original, se expandieron y se desbordaron. Los clichés y necedades de la primera conversación, que alguna vez habían tenido sentido... dieron paso a pseudo-clichés y a lugares pseudo-comunes; éstos se desintegraron en la caricatura y parodia salvaje, y el idioma final se desintegró en fragmentos inconexos de las palabras".
![]() |
| Jaime Marizcal, interpreta El Bombero |
Escrita en 1948 y estrenada dos años más tarde, La cantante
calva quedó lejos de elementos característicos del teatro como el argumento
lógico y el desarrollo de personajes. Enmarcando una especie de teatro
anárquico, las comedias de Ionesco causaron cierta controversia que le señalaba
como un enemigo del realismo del teatro, cosa que lo llevo a escribir a sus
críticos explicando que sus obras intentaban revitalizar una forma de
comunicación, renovando el lenguaje al tratar de decir cosas de una manera
nueva. El año 1962, sería un período
decisivo para Ionesco, pues a doce años del estreno de su primera obra, sería identificado
por Martin Esslin como uno de
los principales exponentes de lo que el mismo nombraría teatro del absurdo…[que]
consiste en expresar el sentido del sinsentido
de la condición humana, así como lo inútil del pensamiento racional proponiendo
un abandono absoluto de la razón”.
El nuevo término acuñado
por Esslin permeo a un mundo en recuperación de posguerra. Para el público esta
etiqueta de Ionesco es aún imborrable junto a otros autores “absurdos”, como
Samuel Beckett, Jean Genet y Harold
Pinter, quienes adoptaron un nuevo tipo diálogo y de ritmo desafiando el estatus-quo
teatral y sus principales postulados de imagen y de narrativa.
![]() |
| Puesta en escena de Mario H. Chávez (Karyna Rascón, José Morales y Yadira Banda) |


