Nora, adaptación vs original
Nora, la versión de Ingmar
Bergman, sobre Casa de muñecas, de
Enrique Ibsen ha sido presentada en múltiples escenarios. Algunos críticos se
refieren a la adaptación de Bergman como el texto que reestructura la clásica
puesta de Ibsen al reducir la complejidad de la historia - y de tiempo -, además
del tamaño del elenco.
Ibsen
marca un precedente en el teatro del siglo XIX y las estructuras del drama
moderno. En su obra nos introduce en la historia de Torvald Helmer y su esposa Nora,
a quien una serie de situaciones harán reflexionar sobre su vida hasta llevarla a tomar la decisión de salir de
casa en búsqueda sí misma y de una ansiada libertad. La escena final en donde
Nora abandona el hogar es con seguridad una de las más emblemáticas en la
historia del teatro.
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| Ingmar Bergman |
Bergman
quizo tomar esta idea y re fragmentarla para crear su propia versión. Pareciera
que en el texto original de Ibsen, el esposo de Nora, Torvald Helmer no es
generalmente visto como un tipo simpático, pero Ingmar Bergman pensaba en él de
esa manera. Mientras los contrarios del personaje de Torvald lo señalan como el
banquero que mantiene una esposa trofeo, para Bergman quien resulta
lesionado con la partida de Nora al final
de Casa de muñecas es Helmer, devastado por el abandono de su esposa. Torvald: ¿Puedes
explicarme como he perdido tu amor?.
Veo a Helmer como un tipo muy agradable, muy
responsable, dijo Bergman cuando su adaptación hizo debut en 1981. La
historia, -prosiguió- es en realidad la tragedia de Helmer. Pero Torvald
no es el único personaje que muestra cambios, hay diferencias perceptibles en
la Nora
dependiente, que ha despertado súbitamente a su difícil situación y a un marido
paternalista en el texto original, con una nueva Nora coqueta, inteligente y audaz
en el estilo de la adaptación.
A
pesar de que Bergman hace un juego convincente con la trama, su texto es
señalado por el hecho de proporcionar un menor número de formas de
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| Enrique Ibsen |
conocer a
los personajes; pues mientras la adaptación propone un cambio interno en el
avance rápido para hacer un drama convincente, en el recorte de la obra,
Bergman omite a los sirvientes y a los tres niños, además de eliminar a la niñera Anne-Marie, personaje sustancial
en el clásico de Ibsen.
La
confrontación entre Torvald y Nora también se establece con vertientes de
lugares en ambos textos, pues mientras en la obra original la pareja vestida
con sus mejores galas regresa a casa, la adaptación presenta esta escena final en
el dormitorio conyugal, una idea que muestra el contrate entre Nora en posible actitud
desafiante, vestida para salir y Helmer vulnerable, exponiendo su desnudez bajo las sábanas.
Cabe resaltar que a
pesar de que la adaptación apunta hacia una posible
identificación con el personaje de Torvald, Bergman escoge al personaje femenino para nombrar su
adaptación. Es Nora quien conduce la historia en ambas versiones.

