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miércoles, 7 de diciembre de 2016

Pastorelas, una tradición vigente

Pastorela en Tepozotlan


Teniendo como antecedente a la novela Pastoril, conserva elementos de este género en boga durante el renacimiento en Italia. Pico de Mirandelo fué Uno de los escritores destacados de esta novela basada en un lugar idílico y bucólico llamado La Arcadia, en el que habitaban pastores, personajes representativos un estado de gracia, absoluta pureza e inocencia quienes además interactuaban alrededor de pequeñas intrigas amorosas.

Las primeras pastorelas presentadas en México suceden durante el período de evangelización tomando a los pastores como ejemplos de pureza, quienes avisados por una visión angélica del nacimiento del Mesías deciden ir a conocerle y adorarle, objetivo saboteado constantemente por asechanzas de Satanás, que se opone a que el Niño-Dios reciba la adoración de la humanidad. La tesis es que si el niño no es adorado, no será reconocido para cumplir con su cometido redentor. Tras muchas fatigas y desencuentros los pastores lograrán su cometido: reconocen y adoran al niño, y Satanás queda derrotado.

No obstante de su función primordial edificadora, el público pronto adopta la pastorela incorporando a textos originales, críticas sobre usos y costumbres de los pueblo, aprovechando con ello la humanidad de los personajes que poco a poco se van transformando en prototipos de determinadas miserias humanas.  Bato se convierte en el prototipo de macho novo hispano;  Bartolo en la encarnación de la pereza -“…Bartolo, despierta, vamos a ver la Gloria. Bartolo (despertando): Si quiere la Gloria verme, que venga la Gloria a mi.”-; Selfa, en la pastora coqueta; Gila, en una persona – hombre o mujer - bondadosa e inocente; y Mengo, quien es representado como el “cornudo”. Existe además el agregado de un personaje incorruptible en la figura de un anciano ermitaño que funge como la conciencia colectiva, una especie de narrador o coro griego. 


Así, los grupos de pastorelas surgen en las vecindades, como tradición familiar, en gremios y hasta por cómicos de la lengua en la misma calle, lejos ya de la pastorela evangelizadora que se representa en los atrios y de la encorsetada pastorela bucólica neoclásica presentada en teatros. Esta apropiación de la pastorela contribuye en gran medida a la popularidad que le distingue al valerse de sus personajes para lanzar todo tipo de críticas políticas y sociales, como al personaje de Lucifer representando a alguna figura política en turno, haciendo con ello que la pastorela asegurara su subsistencia duradera durante los siglos XIX y XX. Algunos autores consideran que si la pastorela hubiese quedado para siempre como un genero de catequesis no hubiera sobrevivido al siglo XVI y es a partir de fines del siglo XVIII e inicios del XIX cuando la pastorela se consagra, a opinión de algunos autores, como un género teatral, teniendo de exponentes Novo hispanos, neoclásicos como Joaquín Fernández de Lizardi - el Periquillo Sarmiento -. No todos los textos se encuentran documentados, sin embargo, la tradición oral ha preservado diálogos y canciones de este género que ha logrado permanencia en el tiempo tan particular como llena  transformaciones que lo convierten en  una tradición.

miércoles, 27 de abril de 2016

Breve historia del teatro infantil



 
"Paparruchas", de La Trouppe. Foto: La Jornada 14 Julio 2015
Parece que los primeros registros de teatro infantil se remontan a la época del teatro isabelino, donde la audiencia disfrutaba las competencias de bromas entre actores adultos e infantes. Ya que a las mujeres se les impedía actuar, jóvenes varones interpretaban gran parte de los personajes femeninos antes de que sus voces cambiaran. Se afirma que el mismo  Shakespeare  se valió de niños actores que interpretaron personajes de sus  obras,  incluso protagónicos. Sin embargo, las compañías con niños fueron desapareciendo en Inglaterra poco después su deceso en 1616.

En la tradición escénica de México prevalecían las representaciones de origen español y por ello la negativa a Joaquín Fernández de Lizardi en su intento por representar sus “comedias de niños”, en el año 1815. Aunque este texto no fue publicado, las casas editoras conservaron otras obras infantiles incluso antes de la revolución. Inicialmente los textos de teatro infantil eran extraídos de fábulas pero luego tomaron tramas de contenido social. El teatro (para niños) aparece… como reflexión y entretenimiento, menciona Hugo Salcedo.
"Truppefolis", La Trouppe

Caso similar sucedería en la Rusia post revolucionaria y en los Estados Unidos después de la segunda guerra mundial. Mientras que en el país soviético la creación de teatro profesional infantil se convirtió en una cuestión de interés para el estado durante los años 20´s estableciendo un gran número de teatros y teatros de marionetas para el público de niños en edad escolar, en el país norteamericano la alianza educativa judía constituiría una compañía infantil formada con  niños pobres del este de Manhattan, a principios del siglo XIX. El repertorio de estos grupos tomó el mismo proceso que en México con dramatizaciones de cuentos e historias comunes, pero en los donde a medida que  ganaban popularidad, los temas contemporáneos comenzaron a aparecer hasta establecer los principios ideológicos, artísticos y pedagógicos fundamentales del teatro infantil.  Aunque la mayoría de la audiencia eran también niños, en Nueva York  el director Mark Twain logró de integrar público adulto para financiar su naciente compañía.
Fernández de Lizardi, periodista y dramaturgo

Después durante la segunda guerra mundial, la realización de teatro  para niños tuvo una importante labor de cohesión,  no sólo para los niños sino también para el público adulto. El tema del servicio patriótico tomó significado especial en ese momento, escenificando obras de teatro acerca del regimiento. ¡Teatros para  adultos presentaban también obras de teatro para niños! Desde entonces el teatro infantil se ha extendido hacia adolescentes y adultos con objetivos de la formación de carácter y para el desarrollo de conciencia ética y ciudadana. En 1965 se creó la Asociación Internacional de teatros para niños y jóvenes, con el director de teatro infantil de Moscú Konstantin Shakh-Azizov y la dramaturga francesa Rose-Marie Moudoues en la mesa directiva. Como es de esperarse la actividad de un creciente número espectáculos de teatro para los niños, incluye el valioso trabajo de mexicanos como a la dramaturga mexicana Teresa Valenzuela y el grupo de La Trouppe, por mencionar solo algunos.
Tere Valenzuela, dramaturga mexicana