viernes, 29 de julio de 2016

Rita, la mujer que cayó del cielo



1983 fue el año de ingreso de una mujer mexicana a un hospital psiquiátrico de la ciudad de Larnen, Kansas. Se  trataba de una persona de origen tarahumara a quien la ignorancia de su lengua y cultura por parte de las autoridades locales mantuvo en este recinto público por más de una década. Años más tarde, la estrujante historia que circuló en los diarios dio pie a la recreación de los hechos en escenarios de todo el mundo con actores de la talla de Víctor Carpinteiro, Roberto Sosa y Luisa Huertas.

La obra autoría del chihuahuense Víctor Hugo Rascón Banda fue estrenada en 1999 y representada por la compañía nacional de teatro de Costa Rica, cuya directora del montaje, Maria Bonilla definió al dramaturgo como “Un escritor prolífico y complejo que, desde sus primeros escritos, mira la identidad y la pertenencia desde la herida abierta de la injusticia… ocupándose de sangrientos problemas sociales del México contemporáneo, en la mayoría de los casos, elaborando historias reales”.

Luisa Huertas interpretando a Rita
Cargada de un hecho pleno  de intensidad dramática, la obra narra en treinta y ocho escenas subtituladas la forma en que Rita, la mujer tarahumara que sin saberlo llegase a los Estados Unidos, es procesada e internada en un sanatorio mental, bajo el supuesto de haber perdido la razón y hablar un lengua inexistente;  los momentos de maltrato que vive,  el aislamiento físico y la medicación a los que es sometida hasta que un visitante la descubre, e identificándola como parte de un grupo étnico revela su origen.  En varias ocasiones Rita habría sido cuestionada sobre su lugar de origen, pero su escaso conocimiento de español  dificulta la comunicación con sus oyentes, creando confusión con su respuesta de “cielo” o “arriba”, para referirse a las montañas de la sierra de donde provenía.

George Woodyard de la Universidad de Kansas subraya los efectos emocionales de esta pieza que crea “un profundo sentido de lo que significa ser el otro, el desamparado, en un ambiente sin suficiente contacto personal a nivel humano”. “La mujer que cayó del cielo” podría incomodar al espectador, no sólo por el tema sino por el desconocimiento de alguno de los tres lenguajes en que fue escrita,  pero es el mismo Rascón Banda quien señala la intención de esta mezcla de castellano, inglés y rarámuri: “hacer sentir al público el conflicto y tortura por la incomunicación”.


Mucho se ha discutido sobre la desigualdad o aislamiento en algunos personajes femeninos como un tema recurrente en las obras del fallecido escritor. Sus familiares han declarado que será este año cuando se realice la creación de la biblioteca digital Víctor Hugo Rascón Banda, con el objetivo de difundir sus obras entre las nuevas generaciones. Esperamos que sea posible la reapertura del archivo de  resguardo con documentos del autor en la biblioteca del Centro nacional de las artes, en un tiempo razonable. 

viernes, 22 de julio de 2016

Jaques Copeu

Una figura importante en el drama de las primeras décadas del siglo 20 es el teórico, director, actor y dramaturgo Jacques Copeau. Considerado como uno de los padres del teatro francés del siglo XX, fundó lo que se convertiría en uno de los teatros más importantes hasta nuestros días: El Vieux Colombier. Para este teatro Copeau había diseñado un espacio con un escenario fijo, donde la puesta en escena contaba solo con cortinas e iluminación, además de un proscenio que permitía la cercanía con la audiencia. Contrario a la usanza de la época, este era un teatro libre de maquinarias, funcional y versátil, pero sin ser recargado. Al parecer buscaba un teatro de simple concepción, armonioso e inspirado tanto en los teatros isabelinos como en las experiencias y correspondencia con Gordon Craig, Adolphe Appia y Constantino Stanislavski.

La relevancia de este teatro fue mucho más allá de su diseño estructura. Igual de novedoso resultó el encargarse de formar un conjunto de actores organizados y entrenados. El objetivo de Copeau, en parte, era la armonía del trabajo en grupo, con lo que pondría en práctica sus teorías sobre la reforma de la práctica del teatro. Para lograr esta tarea, Copeau creyó que actor, dramaturgo, actor, director e incluso el espacio teatral requieren de trabajo en conjunto para así, como parte de una unidad, capturar la integridad intelectual del drama.

El uso de una máscara neutral en el entrenamiento actoral, - al menos en el mundo occidental -, se debe también a Copeau, quien las introdujo dentro del proceso de formación y entrenamiento en su compañía, con el interés de despertar la imaginación de los actores y de dirigir la atención hacia la narración de una historia. Aunque inició ocultando rostros con capuchones y telas, pronto se movió a una máscara neutra primitiva que más tarde derivaría en máscaras con su distintivo.

Las enseñanzas de Copeau a través de sus estudiantes y miembros de la compañía han llegado a influir en el teatro en todo el mundo.  En ello se incluyen: Michael Saint-Denis, Antonin Artaud, Jerzy Grotowski, Marcel Marceaux; además de algunos de los principales programas de teatro como el de la escuela de teatro de Londres, la división del drama de Julliard, Yale, la escuela Jacques Lecoq en Paris y la escuela  nacional de teatro de Canadá. Su legado continúa permeando todos los niveles del teatro actual.




jueves, 7 de julio de 2016

“Artivismo”

Mujeres de arena, de H. Robles. Dirección: JL Acosta

A lo largo de la historia, las expresiones artísticas han estado vinculadas con la creación de conciencia. Esta permanencia del arte como forma de denuncia y sensibilización resuena cada vez más en creaciones contemporáneas que señalan problemáticas sociales; de ahí surge la contracción gramatical que sintetiza arte y
Humberto Robles y Ofelia Medina
activismo social en un solo vocablo: artivismo.
  Ejemplo de ello es Mujeres de arena, una obra de teatro documental de Humberto Robles, que con textos de Marisela Ortiz, Denise Dresser, Malú García Andrade, María Hope, Eugenia Muñoz, Antonio Cerezo Contreras y Juan Ríos Cantú, destina las ganancias por concepto de derecho de autor a Nuestras Hijas de Regreso a Casa, una organización civil formada por familiares y amigos de las víctimas en ciudad Juárez que al igual que la obra, denuncia los feminicidios perpetrados en esta frontera norte.

            Estrenada en el zócalo de la ciudad de México en el 2002 con las actuaciones de Vanessa Bauche, Carmen Huete, Laura De Ita, Laura Hidalgo, Hilda Nájera y Juan Ríos, la obra ha sido interpretada por Ofelia Medina en una lectura en atril, traducida a varios idiomas y reproducida en radio y  espacios alternativos durante conmemoraciones del día internacional de la mujer y del día Internacional contra la Violencia de género.


El tendedero. Foto: Valeria Marrot

            Otra conjunción de arte y activismo es el trabajo de Mónica Mayer con su actual exposición retro colectiva curada por Karen Cordero Reiman: Si tiene dudas, pregunte. Ahí, Mayer retoma la presentación de El tendedero una de sus piezas que inaugurada en 1978, regresa al Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC). Integrado por respuestas escritas por mujeres en papeletas rosas quienes son cuestionadas sobre sus propias experiencias de acoso y sus propuestas para erradicarlo, las respuestas son colgadas en el museo, además de desplegadas en medio electrónicos. A poco más de un mes de finalizar la exposición, las papeletas en el tendedero siguen en aumento. 
El tendedero. Mónica Mayer

Tenemos aproximadamente 7,500 respuestas, menciona Mayer, …me da mucho gusto el éxito de la pieza, que rebasó por mucho mis expectativas. La exhibición comenta y contextualiza obra, documentos y diálogos de la artista con público y otros interlocutores; cuenta además con proyectos paralelos como El apapacho artístico y el Editatón Wikipedia de mujeres artistas mexicanas. Cada vez que hago una versión de ´El Tendedero´ confirmo que 80% de una pieza es su contexto y el resto lo que proponemos desde el arte….  Considerada como una de las precursoras del performance en México,  Mónica comenta que algunas de sus piezas son colaborativas y efímeras, por lo que se reactivan con cada nueva presentación. Quiero que  el arte sirve de algo más que para tapar hoyos en la pared. Así que cuando tengo dudas en la vida hago performance.

      La relevancia de ambos proyectos es el la conjunción de voces –creadores, audiencia, especialistas – que dialogan con visión hacia la oportunidad de construir como sociedad un futuro y un presente con sentido humano. Es el arte hablando sobre problemáticas existentes que deseamos erradicar. 


Mujeres de arena Dir. José Luis Acosta



jueves, 23 de junio de 2016

El silencio de Los perros

Publicada en 1965 en la Revista de la Universidad de México y reimpresa más tarde en una colección de obras en un acto de Wilberto Cantón, Los perros es una de las piezas teatrales de la escritora mexicana Elena Garro, en las que denuncia la violencia hacia las mujeres y la marginalización del México rural. La temática de sus escritos pone en claro su compromiso social: retrató la realidad de la mujer y de un México abandonado, en un tiempo en que pocos lo hacían. Emanuel Carballo comentará de Garro que ella mira con ojos diferentes, pero muy abiertos a los males sociales.

Desarrollada en el interior de una choza en un pueblo de México, la historia presenta a dos mujeres - madre e hija -, que aunque con diferentes empeños, se preparan para la fiesta del pueblo. Mientras Manuela, la madre, dirige sus esfuerzos en terminar “la venta” para el festejo, su hija Úrsula obedece la  orden de arreglar el vestido prestado que lucirá. Aprovechando la salida de Manuela, Javier entrará para decir a su prima que Jerónimo irá a robársela esa misma noche. La injusticia y la impotencia quedan de manifiesto ante el anuncio del secuestro de una infanta aleccionada para no luchar con su oponente. Úrsula: Entonces, ¿qué? Si me agarran me quedo calladita. ¿No digo nada? Javier: Nada.  

La figura de los perros adquiere una fuerte connotación como doble imagen: primero el de la compañía única y defensa de las mujeres del plano presente y pasado inmediato de la historia; después representando a los acechadores. Ellas intentarán guardar silencio bajo la esperanza de que sean los ladridos de sus mascotas quienes ahuyentes a los perros sigilosos que las vigilan: Manuela: ´La suerte no se hereda si no se nombra´, dijo mi mamá. Garro escribe sus denuncias en un lenguaje cargado de simbolismo, por el que la revista Latin American Theatre Review señala: La extraordinaria habilidad de la dramaturga para sugerir con un mínimo de palabras toda una serie de imágenes alusivas.

        Sumidas en la miseria  y el abandono madre e hija estarán condenadas a repetir la misma historia de secuestro, maltrato y abandono. Úrsula: ¿Para qué me quiere Jerónimo? Manuela: ¡Para nada! ¡Mala suerte tendrías! ¡Más arrastrada que la mía! Nunca te lo dije para que no te dibujaras en lo que yo fui. Pero ahora te lo digo. La inhabilidad de la autoridad representada en la figura de la Acordada se mostrará incapaz de establecer justicia para ellas. El silencio es un componente que se ramifica en este texto. No es uno solo, sino una serie de silencios los que se hacen presentes. Son silencios que cuestionan, que calan y permean. En palabras del New York Times, el trabajo de Elena son historias exploran la violenta confrontación entre la ilusión y la realidad en Latinoamérica, haciéndola una de las más importantes figuras literarias en México. Designada como la precursora del realismo mágico, sus escritos seguirán siendo materia de estudio y de deleite. 

viernes, 10 de junio de 2016

Apuntes sobre teatro breve


"La despedida", de Erik Venzor. Foto: Angélica Espinoza
Si en la vida muchas veces lo chico es grande, en la historia de la literatura española esta observación es sin lugar a dudas válida para la larga y riquísima tradición de las formas teatrales breves, cuya presencia es mucho más destacada que lo que habitualmente se conoce. Con estas palabras Margot Veerteg, de la Universidad de Ámsterdam introduciría el 19º foro hispano sobre teatro breve. Y es que la permanencia de las formas breves en el teatro ha sido constatada en un sinnúmero de textos de diversas épocas; ya sea que hablemos de teatro de la edad media o de los cuadros litúrgicos denominados sacramentales, de entremeses cervantinos e incluso de teatro musical breve en tiempos de la zarzuela, la brevedad de su duración se  evidencía como característica. Si el teatro grande ha conocido varias épocas de letargia, las formas breves han gozado en todos los tiempos de una estima sostenida, dirá Veerteg.

También los dramaturgos contemporáneos han encontrado inspiración en la brevedad, que más allá del género de  cada  pieza teatral cumplen con el objetivo de comunicar su discurso a través de la síntesis y la intensidad.  Tal como lo señala el Centro de Investigaciones de Semiótica Literaria, Teatral y Nuevas Tecnologías, SELITENAT, de estos dos elementos fundamentales la síntesis es el detonante y la brevedad su consecuencia. Me atrevo entonces a decir que una historia condensada se despliega con gran fuerza, o al menos debería.

Jesús Pérez, en "Monólogos de la barriga"
En la ciudad de Chihuahua esta práctica ha tomado fuerza gracias a la iniciativa de un grupo de creadores locales. El gestor cultural Ernesto Medina tuvo a bien convocar a directores con el proyecto de presentar obras de teatro utilizando como foro las habitaciones de una antigua casa. Cada director eligió entonces un sitio para su puesta en este espacio poco convencional: habría teatro en cada cuarto, en la cocina, en el patio y ¡hasta en el baño! Solo quedaba por definir el nombre con el que dar a conocer el programa, pues eran noticia la serie de representaciones cortas que, aunque con una dinámica distinta, se presentaban en otros sitios bajo el nombre de micro teatro. Fue durante una reunión del equipo de trabajo donde un miembro de Camelot arte, cultura – uno de los grupos convocados -, sugiriera  teatro breve para nombrar a la naciente propuesta. Y así quedó registrado.

Iniciando a finales del 2015, el proyecto recogió seis obras inéditas que se representarían al mismo tiempo y durante seis ocasiones continuas, dando al público la oportunidad de escoger tanto la obra como el momento para verlas. Esta forma de presentar la brevedad encontró tan buena acogida por parte del público que ahora van ya en su tercera temporada con algunas de las obras iniciales y otras más que se han sumado. Teatro breve se presentará en el foro Campobello, los viernes y sábados comprendidos entre el 10 y el 25 de Junio.Si usted acude encontrará como Veerget: Una placentera exploración sobre el variopinto panorama del teatro breve.





        Teatro breve: Primera temporada

sábado, 4 de junio de 2016

Propuestas “candidateables” en materia de cultura




Me parece que la mayor parte de las propuestas de gobierno de los actuales candidatos, hombres y mujeres, podrían tener un plan de desarrollo cultural mucho más sólido y con miras de largo alcance.

Por lo general, cuando se hace mención de la cultura en el discurso político, esta aparece acompañada de otras áreas. Frases como “incremento de la educación, cultura y deporte” son bastante comunes en quienes buscan nuestro voto. Y es que en el inconsciente colectivo se asocia a la cultura tanto con programas de enseñanza como con actividades de recreación. Pero la cultura no se limita a ello. Las descripciones vagas en materia de cultura hablan por sí solas cuando lo que se requiere son planes concretos. Sería muy bueno contar con propuestas precisas que beneficien a toda la ciudadanía, creadores y gestores incluidos.

Es curioso percatarse de que una biblioteca pública no tiene en sus anaqueles las publicaciones editadas por los propios institutos de cultura. ¡A dónde va a parar el porcentaje de libros que está reglamentado reserven para si!  Se hace poco para salvaguardar el trabajo artístico que se produce en la localidad. Muestra de ello es la carencia de un tabulador de honorarios para artistas y la falta de continuidad a programas, sin importar el partido que las inició. Las convocatorias son otro caso, pues en muchas ocasiones abundan trabajos de tal calidad, que la tarea del jurado por elegir al ganador resulta difícil. Pienso que en esas circunstancias podría haber una selección de trabajos participantes que, aunque no ganadores,  reciban algún tipo de apoyo como promocionen su ámbito  - por los menos -.

Al parecer hay un chispazo de esperanza para la cultura, pues algunos de los candidatos han entablado contacto con grupos de la comunidad artística, teniendo a bien recibir sus propuestas. Un par de postulantes establecieron lineamientos precisos – ¡bravo! - , como propagar centros comunitarios en las colonias, tomar cartas en el asunto del conservatorio o retomar programas anteriores como el festival de la ciudad. Me da gusto que aunque escasas, se planteen ideas claras. Hay muchas expectativas de los creadores locales quienes esperan facilitar su acceso a  los espacios públicos. Hace falta un programa de becas para artistas en el municipio – ya se cuenta con ello a nivel estatal y federal -, así como la formación continua y especializada.  ¿Quieren premiar a la mejor iluminación durante la muestra de teatro? Quizá hace falta la capacitación formal en este y otros rubros…

Que la cultura cueste o sea gratuita es materia de debate. Lo cierto es que los eventos deben ser accesibles y el regalar los boletos en las taquillas de los teatros está lejos de ser la mejor opción; es muy probable que quienes acuden por cortesías en horario de trabajo, podrían con facilidad pagar por sus entradas. Necesitamos saber con tiempo las actividades programadas por nuestros servidores públicos que dirigen los institutos de cultura. Planear y poner a disposición de la ciudadanía el calendario de trabajo cultural es pieza clave.

viernes, 20 de mayo de 2016

Contigo pan y cebolla


Antonio Mendoza
Considerada como la obra maestra del dramaturgo Eduardo de Gorostiza, Contigo pan y cebolla es una comedia en cuatro actos que presenta una parodia del romanticismo, lo que Juan Carlos Temprano denominaría: una caricatura dramática del primer romanticismo.

 
Duquesa: Guadalupe Magaña

Don Pedro: Alfredo Vásquez
La historia de esta obra presenta a Doña Matilde, una joven casadera que tras enterarse de que quien la corteja es un acaudalado heredero, lo desprecia. Y es que  para Matilde, el hombre ideal  no debe carecer de un elemento que considera imprescindible: ser tan pobre como los galanes de las novelas que lee, garantizando así la autenticidad de un amor verdadero. En tremendo lío se meterá Bruno, el criado de la familia al ser obligado a colaborar en la fuga de Matilde con Don Eduardo, sin saber que esté último ha elaborado un plan en complicidad con Don Pedro, padre de Matilde, para hacerle ver lo desacertado de la realidad que plantean las novelas. Otros personajes aparecerán en el trayecto de esta serie de enredos.


Ane Miren, en el papel de Doña Matilde

La obra fue acogida con gran entusiasmo en España y así describe la prensa española el estreno de esta evidente crítica a las novelas sentimentales de boga en aquella época: el señor de Gorostiza, poeta ya conocido en nuestro teatro moderno, se ha  apoderado de una idea feliz y ha escogido un asunto de la mayor importanciaEn cuanto a la representación, podemos asegurar que no nos acordamos de haber visto en Madrid nada mejor desempeñado en este género, escribe Mariano José De Larra. Fue precisamente en Madrid donde Gorostiza escribió y presentó sus primeras obras, luego de su desposorio en 1818. Más tarde una editorial de Londres y otra de España publicarían Contigo pan y cebolla en 1833. Sería estrenada ese mismo año en Madrid y representada meses más tarde en México. Aunque recibió buena acogida por la crítica de ambos países, el hecho de ser presentada en España antes que en su tierra natal causó cierto recelo en la prensa mexicana, como muestra el periódico El telégrafo: Se representará una comedia nueva y original de nuestro Gorostiza… sabemos…que su autor la escribió…con intención de que se estrenara en su patria; pero los españoles obtuvieron una copia… y la acaban de representar.


Manuel María del Pilar Eduardo de Gorostiza y Cepeda nació el 13 de Octubre de 1794 en el puerto de Veracruz. Es considerado uno de los maestros de la escuela neoclásica hispana, fue miembro de la primera academia de la lengua y síndico del ayuntamiento de la ciudad de México puesto con el que realizó labor teatral con el estreno obras propias y extranjeras.  Aunque es conocido como uno de los principales dramaturgos del siglo XIX, Manuel Eduardo de Gorostiza también se dio a conocer como poeta, realizador de adaptaciones e incluso actor en algunas de sus puestas, además de ocupar la dirección de la biblioteca nacional y fungir más tarde como director del teatro principal de México. 


Ernesto Medina y Ane Miren