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miércoles, 21 de febrero de 2018

Ningún pueblo sin cultura: Entrevista a Alejandro Navarrete. 2da. parte


Entrevista a Alejandro Navarrete
Parte 2

Las primeras experiencias en el cine de Alejandro Navarrete fueron bajo la dirección de Juan Pablo Cortes ‘… era en blanco y negro y todavía usábamos… la típica cámara de 35… escuchar un ruidito especial que hace…y la presión de no equivocarte… fue muy grata esa experiencia’


El año 2009 presentaría la oportunidad de participar en El traspatio, una película de gran formato de Carlos Carrera, y en Chico grande bajo la dirección de Felipe Cazals al año siguiente. Será con la producción de Villa, itinerario de una pasión, cuando Alejandro obtenga su primer protagónico en la pantalla grande. Actualmente da vida a "El zopilote" en la serie-novela de Telemundo El señor de los cielos, que en el mes de marzo iniciara su sexta temporada. 
Navarrete, protagonizando Villa, itinerario de una pasión



Sobre la situación cultural en Chihuahua opina ‘…en pocos años está tomando mucha fortaleza … es muy padre que haya movimiento, que se junten los creadores …nosotros mismos propiciar los espacios…se necesitan muchos apoyos…tenemos que apoyarlos desde la familia hasta nuestras instituciones, exigir siempre un apoyo a todos los rubros artísticos’.


Alejandro es "El Zopi"
en El Señor de los cielos
Alejandro profesa un gran cariño por el teatro que pone de manifiesto: ‘El teatro… sigue siendo una escuela para siempre, la oportunidad… de poder renovarte en todos los sentidos, siempre te deja algo mucho más fuerte... El cine es una experiencia, lo que pasa es que es muy difícil que se dé, en México es muy difícil, inclusive una vez que quedas en una película y que la realizan, no es garantía de que salga comercialmente… es difícil…Yo creo que el teatro siempre tiene que existir para un actor’.  Y a quienes tienen una inquietud por las artes recomienda probarse y hacer lo que dicte su corazón, recordando que ‘se vale también equivocarse’.


      ‘El teatro es un alimento para el espíritu, ojalá que haya gente que, si se siga interesando, que se siga formando… que no muera algo tan importante para el desarrollo artístico de cualquier pueblo…’  Y concluye citando a García Lorca: "un pueblo sin cultura, si no está muerto, esta moribundo".

Alejandro Navarrete Jurado, histrión chihuahuense.








miércoles, 9 de agosto de 2017

La que hubiera amado tanto




Guty Cárdenas

Con un título que evoca de manera ineludible al trovador yucateco Guty Cárdenas y su conocido tema “Ella”, el dramaturgo mexicano Alejandro Licona nombraría uno de trabajos publicado en 1999 por la Universidad Veracruzana.

Es una obra en un acto que de una manera fresca y en apariencia ligera aborda  
Eduardo Alcalá, en el papel de Odilón
una temática universal que gira en torno a la aceptación y el rechazo, además de presentar un producto de fantasía del que no solo los personajes, sino también la audiencia estará a la expectativa de su buen funcionamiento.  No será esta la única vez en que el autor haga referencia a la apariencia física en alguno de sus textos salpicados de un humor atractivo desde el título: “La suerte de la fea”, “Abuelita de Batman” y “La dama fantasma”, por mencionar algunos.

Durante la década de los 80´s., Licona estuvo a cargo del taller de comedia del Centro de estudios actorales (CEA) de Televisa, emisora en donde tendría una de sus participaciones como guionista más recordadas en el programa televisivo protagonizado por Héctor Suárez ¿Qué nos pasa?”. Años más tarde, en 1991, recibiría un homenaje a su labor dramática con la institución del Festival del Sketch que lleva su nombre en Ciudad Nezahualcóyotl.


Odilón y Andrea (Alcalá e Inet Simental)
Dos años después de su publicación, “La que hubiera amado tanto” sería premiada en Chihuahua durante una muestra de teatro.  El soliloquio que realice Odilón, uno de los protagonistas, frente al espejo inicia así: “Feo, feo no estoy. Platicar puedo. Dinero… pues ni me sobra, ni me falta. Viejo, viejo… Arsenio es de mi edad. Campos no se diga, me lleva como siete años. Más adelante será el mismo personaje quien encarne la soledad como otro elemento característico en esta obra: “Es la elección. La soledad se disfruta, no se padece…” dirá mientras alza su copa de vino para brindar.



viernes, 28 de abril de 2017

¿Y el festival del siglo de oro?

SIETE AÑOS DE AUSENCIA DEL FESTIVAL DE TEATRO DEL SIGLO DE ORO ESPAÑOL

Hasta trece llegó a ser el número de obras de Lope de Vega, Calderón de la Barca, Juan Ruiz de Alarcón, Miguel de Cervantes y otros autores que solían ser representadas durante el Festival de Teatro del Siglo de Oro, un evento que llegó a Chihuahua, Delicias, Camargo, Guadalupe y Calvo,
Cuauhtémoc y Valle de Allende.

 Entre algunos de los beneficios generados por este Festival, además de disfrutar de obras de grandes dramaturgos, estuvieron la difusión de textos clásicos en lengua castellana, el acceso a la cultura y la formación de público. Generaciones de jóvenes de preparatoria, como parte de la audiencia frecuente, fueron introducidos en las artes escénicas con este tipo de teatro y son ellos quienes emiten sus comentarios referentes a este Festival: “al principio iba por obligación, después porque me gustaba”.

Auspiciado año con año por el Gobierno del Estado de Chihuahua a través de su Instituto de Cultura, es aproximadamente desde el 2010 -coincidiendo con la fallida administración de Fermín Gutiérrez- la desaparición de éste y otros importantes programas culturales. El Festival de teatro del siglo de oro sigue brillando por su ausencia, aunque no así en ciudad Juárez donde una instancia municipal permite la continuidad del que ha sido referido en medios de Juárez como “uno de los eventos culturales más antiguos y tradicionales”.

Convocado originalmente por el parque El Chamizal en El Paso, Tx, la cercanía geográfica ofrece un considerable ahorro en inversión y logística para la expansión de este festival que tanto en Juárez como en El Paso va ya en su emisión número 42. Este año estuvo albergando a artistas de la talla de Mario Iván Martínez, así como a grupos de teatro universitario y a compañías profesionales mexicanas e internacionales.

En medio de nuestro desierto cultural la gira del Teatro del Siglo de Oro Español ha sido durante muchos años un pozo de agua fresca. ¿Cuánto tiempo más tendremos que esperar para recuperar este Festival en nuestro estado?  Esperemos que las dirigentes de cultura -estatal y municipal- de Chihuahua, así como los de distintos municipios, retomen un proyecto tan relevante como éste y que el público chihuahuense tenga acceso nuevamente a estos espectáculos.


sábado, 4 de junio de 2016

Propuestas “candidateables” en materia de cultura




Me parece que la mayor parte de las propuestas de gobierno de los actuales candidatos, hombres y mujeres, podrían tener un plan de desarrollo cultural mucho más sólido y con miras de largo alcance.

Por lo general, cuando se hace mención de la cultura en el discurso político, esta aparece acompañada de otras áreas. Frases como “incremento de la educación, cultura y deporte” son bastante comunes en quienes buscan nuestro voto. Y es que en el inconsciente colectivo se asocia a la cultura tanto con programas de enseñanza como con actividades de recreación. Pero la cultura no se limita a ello. Las descripciones vagas en materia de cultura hablan por sí solas cuando lo que se requiere son planes concretos. Sería muy bueno contar con propuestas precisas que beneficien a toda la ciudadanía, creadores y gestores incluidos.

Es curioso percatarse de que una biblioteca pública no tiene en sus anaqueles las publicaciones editadas por los propios institutos de cultura. ¡A dónde va a parar el porcentaje de libros que está reglamentado reserven para si!  Se hace poco para salvaguardar el trabajo artístico que se produce en la localidad. Muestra de ello es la carencia de un tabulador de honorarios para artistas y la falta de continuidad a programas, sin importar el partido que las inició. Las convocatorias son otro caso, pues en muchas ocasiones abundan trabajos de tal calidad, que la tarea del jurado por elegir al ganador resulta difícil. Pienso que en esas circunstancias podría haber una selección de trabajos participantes que, aunque no ganadores,  reciban algún tipo de apoyo como promocionen su ámbito  - por los menos -.

Al parecer hay un chispazo de esperanza para la cultura, pues algunos de los candidatos han entablado contacto con grupos de la comunidad artística, teniendo a bien recibir sus propuestas. Un par de postulantes establecieron lineamientos precisos – ¡bravo! - , como propagar centros comunitarios en las colonias, tomar cartas en el asunto del conservatorio o retomar programas anteriores como el festival de la ciudad. Me da gusto que aunque escasas, se planteen ideas claras. Hay muchas expectativas de los creadores locales quienes esperan facilitar su acceso a  los espacios públicos. Hace falta un programa de becas para artistas en el municipio – ya se cuenta con ello a nivel estatal y federal -, así como la formación continua y especializada.  ¿Quieren premiar a la mejor iluminación durante la muestra de teatro? Quizá hace falta la capacitación formal en este y otros rubros…

Que la cultura cueste o sea gratuita es materia de debate. Lo cierto es que los eventos deben ser accesibles y el regalar los boletos en las taquillas de los teatros está lejos de ser la mejor opción; es muy probable que quienes acuden por cortesías en horario de trabajo, podrían con facilidad pagar por sus entradas. Necesitamos saber con tiempo las actividades programadas por nuestros servidores públicos que dirigen los institutos de cultura. Planear y poner a disposición de la ciudadanía el calendario de trabajo cultural es pieza clave.

viernes, 13 de mayo de 2016

Mireya Vidales: Títeres para chicos y grandes


Aunque por lo general asociados a la audiencia infantil, los títeres son para todo tipo de público y para la maestra Mireya Vidales muchas de las áreas creativas del teatro como la parte técnica, la dramaturgia y la formación están englobadas en el quehacer de un titiritero.

Con formación inicial como actriz, su pasión por el teatro la adentro a involucrarse en el teatro guiñol, donde la edad más que una limitante para interpretar ofrece posibilidades de creación personajes yo estoy oculta y el títere es el que se muestra. Oriunda del Distrito Federal, a principios de los 80´s tuvo contacto con la compañía de teatro campesino, dirigida por Luis Valdez, quien unos años más tarde debutaría en cine con La Bamba.  De camino a Los Ángeles para hacer una experiencia con Valdez y su compañía, Mireya visitó a sus familiares en Chihuahua y decidió quedarse. ¿Qué fue lo que la llevó a tomar esa decisión? Los espacios amplios y las posibilidades de hacer tanto…

Se integró a lo que entonces fuera el departamento de Bellas Artes de la Uach y desde entonces imparte materias optativas de máscaras y títeres, incluyendo un curso en donde los muñecos, son elaborados para utilizarse en el aula y no en la escena. Pese a que las universidades con formación teatral no suelen incluir a los títeres en la currícula requisitoria, el desarrollo de este género se desarrolla en un ambiente que conjunta a las artes plásticas, la música, el teatro y la danza; el trabajo va mucho más allá de la simple elaboración de los muñecos y para darles vida habrá que utilizar técnicas de animación. “Es mucho lo que se tiene que hacer pues implica la voz, el aire, volumen, proyección, dicción además de muchas acciones para lograr - con ellos - todas esas cosas que hacemos como humanos”, menciona la entrevistada. 

Mtra. Mireya Vidales 
Sobre la creciente actividad teatral, Vidales comenta que hay jóvenes artistas que elaboran producciones en las que experimentan con nuevas técnicas, aunque aún sigue faltando difusión y su consejo para los creadores es este: Si están en las artes: mucha pasión, mucha entrega, mucha disciplina e investigación. Todo lo demás es disfrutar, por que hacer arte es hacer algo que nos apasiona. No le pierdan la fe.

Con una maestría en artes por el Instituto Superior de Arte de La Habana, Mireya Vidales prepara su despedida del taller de títeres con un último espectáculo a finales de este año. Será entre rimas y textos sobre el día de muertos donde personajes como Pancho Villa, Frida Kahlo y Emiliano Zapata, aparecerán en Las calaveras de Posada, un homenaje a José Guadalupe Posada y a los más  de 30 años del trabajo de la maestra Mireya en Chihuahua. Estaremos pendientes. 


Mireya Vidales.Heraldo de Chihuahua

miércoles, 2 de marzo de 2016

Kikito de oro para un juarense



Entrevista a Gilberto Barraza –segunda parte –


Gilberto Barraza, recibiendo el premio como mejor actor en la 23a, Edición del Festival de cine en Gramado

LD: Esta es la tercera vez que formas parte de la compañía nacional de teatro, ¿Cuál ha sido tu experiencia en este nuevo montaje de Vicente Leñero?

GB: El que se hayan fijado en mi como actor invitado para formar parte del elenco en este proyecto, donde se homenajea a uno de los más grandes dramaturgos del teatro mexicano es muy importante. Es la CNT, donde hay actores con una gran trayectoria en la historia del teatro en México: la maestra Rosenda Monteros, Arturo Beristaín, Farnecio de Bernal, Oscar Narváez, Marta Aura, Diego Jáuregui, Enrique Arreola, Luisa Huertas, Marco Antonio García, Everardo Arzate…..son algunos de los 50 actores que conformamos el elenco de esta obra.

LD: ¿Qué personaje quisieras interpretar?
GB: Desde hace varios años he querido contar mi misma historia… creo que tengo mucha tela de donde cortar… Me encantaría hacer un personaje Shakespereano -Otelo, Macbeth o Rey Lear-. Esperando a Godot, de Beckett, sacarme la espina con El montaplatos, de Harold Pinter. Si veo que el libreto o guión es bueno y me convence, donde pueda decir más y me va dejar un aprendizaje, lo tomo.
LD: ¿Género favorito?
GB: No tengo ningún género en especial, me considero un actor que puede intentar cualquier género. Claro, esto va acompañado de estudiar y prepararse para poder interpretar mejor el personaje; tiene que ver con lo que te pida el director y lo mejor que puedas aportar como persona. El reconocimiento que te da el espectador, te mantiene activo. La experiencia que tuve en Brasil el año pasado, al ser galardonado con el Kikito de oro en el 43vo Festival de Cinema de Gramado, fue un gran aprendizaje. Los que nos dedicamos al arte, no es que seamos diferentes de los demás, solo que tenemos un privilegio: nos dejamos tocar por lo que vivimos y sentimos; tocamos otras fibras, desde nuestras entrañas; somos viscerales.
LD: ¿Crees que serías el mismo actor de haberte quedado en Juárez?
GB: Imagínate de haberme quedado en Juárez… no es por hacerle un desaire a mis compañeros que se quedaron allá o no tuvieron la oportunidad de trasladarse a vivir en la capital, ellos desde su trinchera han sabido defender su trabajo. El teatro  en Juárez y en Chihuahua me parece interesante, pese a lo que ya todos sabemos: los bajos presupuestos a la cultura y los pocos apoyos que se dan que no son equitativos para los que se dedican a producir teatro. 

Haber decidido quedarme a vivir en México fue principalmente porque ahí encontré personas que me han apoyado; he podido aprender, crecer como actor y como persona, tener más herramientas, darme cuenta de mis deficiencias. Todo esto se convirtió en una gran plataforma y mi tarea como persona y actor es aprender siempre en cada proyecto- por malo o bueno que  sea - y aprender de mis compañeros. Creo que al final ellos también se convierten en mis maestros.

martes, 19 de enero de 2016

Réquiem para José Pérez Delgado

                            Me hubiera gustado trabajar más tiempo con el profe Pepe. Tengo la impresión de que disfrutaba el arte por cuanto conocía de el. Desde muy joven se mudó a Chihuahua para continuar sus estudios, pero tuvo la decisión de dedicar su tiempo libre a tomar clases de danza con el maestro Sergio Franco. Fue este quien lo encaminó a hurgar en libros los períodos históricos del arte y plasmar sus investigaciones en bocetos que más tarde se convertirían en vestuarios para todo tipo de espectáculos, algunos de los cuales  llego a confeccionar el mismo cuidando cada detalle.  

Era un erudito. Sabía los pormenores de cada época histórica de los montajes en que participaba: colores, texturas, formas, estilos... por eso rasgo un vestido de arriba abajo, luego de que una actriz lo mandara arreglar para usarlo con un escote – a su ver - más favorecedor. Cosa interesante que el único reconocimiento que obtuvo esa obra fuese en vestuario, con un premio nacional.

Pero José Pérez no solo sabía de telas, colores y encajes, sus conocimientos no se limitaron a la danza, el teatro o las artes plásticas, aunque también obtuvo un premio nacional en dramaturgia. De forma constante leía y viajaba presenciando espectáculos de cada disciplina artística. Tal vez de ahí nació su amor por las artes, o quizá fue su espíritu investigador el que lo instó a aprender para luego derramar el conocimiento sobre las aulas a manos llenas. Creo que no volví a mirar un edificio igual después de su encargo, al finalizar una clase de historia del arte, de observar la arquitectura con más detalle. Y viendo la Quinta Gameros, me cuesta imaginar las condiciones adversas en que se encontrara antes de que Pérez solicitara delimitar el recinto para actividades culturales.

Influencia de muchos, un sinfín de creadores se abrieron horizontes por instancia del maestro. Con su partida deja el hueco profundo de una vida llena de memorias.  Tengo su recuerdo vívido cantando y componiendo letras de canciones para teatro en un dos por tres ante el asombro de los presentes. Solo hacía algunas preguntas concretas para determinar el tiempo, características e incluso el tono y tempo de su composición.  Me parece que nunca he visto a nadie crear una canción en tan solo un par de minutos y lanzarla al aire, con rima incluida.  Mi nombre es cacofónico: Pepe Pérez, pero así me llamo, ¿qué puedo hacer?–solía decir-.  Descanse en paz el maestro, amigo y mentor.